Como ya hemos indicado, para que la póliza nos cubra debemos hacer efectivo el pago de la cuota o prima del seguro. La forma de pago, importe, mensualidades y otras características relativas al pago dependerán, básicamente, del tipo de contrato que hayamos contratado y, sobre todo, de la aseguradora.
Existen compañías que ofrecen mayores facilidades que otras a la hora de realizar el pago. A la hora de hacerlo efectivo, las aseguradoras tradicionales tienden a hacerlo a través de domiciliación bancaria y las que operan online y/o por teléfono suelen disponer también de pago con tarjeta o pago mediante PayPal.
Es importante tener en cuenta que algunas compañías ofrecen descuentos al pagar con tarjeta respecto a la bonificación bancaria o pago diferido.
A la hora de establecer las mensualidades, flexibilidad y comodidad en los pagos también dependerá de la compañía de seguros elegida. Algunas establecen el pago anual, otras aseguradoras en cambio, además de esta modalidad ofrecen a sus clientes la oportunidad de abonar el importe mediante el pago fraccionado de seguros. Las modalidades más habituales son el pago semestral o, incluso el pago trimestral; aunque últimamente, teniendo en cuenta la situación económica de los hogares españoles y la necesidad de adaptarse a las necesidades de los clientes, muchas aseguradoras disponen también de fórmulas que ofrecen el pago mensual del seguro.
No debemos olvidar, sin embargo que, en ocasiones, el pago a plazos puede incluir un incremento en el precio final. Conviene informarnos correctamente antes de decidir la forma de pago.
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