Mitsubishi es una compañía japonesa de automóviles. Nació el
13 de mayo de 1870 por iniciativa de Yataro Iwasaki, descendiente de una familia
samurai. Colaboró activamente en la transformación de Japón en un país industrializado.
En sus orígenes, su actividad iba dirigida al transporte marítimo. La marca
y la denominación “Mitsubishi” se refieren a “tres diamantes”.
A finales del siglo XIX, la compañía inicia un proceso de diversificación
que finalizaría con la creación de tres entidades:
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Japón fue ocupado por los Estados Unidos
y estos, con su intención de eliminar los consorcios, al considerarlos los principales
de la guerra, ordenando la disolución del grupo.
Desde ese momento, el único vínculo oficial que une a las distintas empresas
del grupo es una propiedad en la que se reúnen los presidentes para decidir
qué filiales están autorizadas a llevar el nombre o logotipo de Mitsubishi.
Los productos Mitsubishi gozan de una auténtica calidad y acabados
nipones y así se percibe, tanto dentro como fuera de Japón. No hay que olvidar
que esta isla es la exportadora de gran parte de la electrónica, la robótica
y adelantos increíbles…casi de cualquier. Así que ¿por qué iban a quedarse detrás
en automoción? Y para un buen coche como cualquier modelo Mitsubishi
que podamos encontrar, necesita un seguro a su altura. ¿Una tarea difícil? Sin
duda, todo lo contrario.
Basta con tener claro quién es el conductor, el uso que queramos darle al coche,
las circunstancias en las que vayamos a conducirlo (o mantenerlo guardado) y
las coberturas que deseemos. Una vez esos temas estén claros, lo otro es coser
y cantar…o ver, comparar y contratar.
No hace falta poseer la concentración y la precisión de un samurai para encontrar
un seguro adecuado para un Mitsubishi. Y tampoco es imposible
hallar la mejor relación calidad/precio. Sólo es cuestión de saber buscar y,
hoy en día, con Internet, es más fácil que nunca.
Si no queremos pasar horas mirando foros, páginas de aseguradoras y
de coches, escuchando opiniones de amigos y, en definitiva, volviéndonos
locos…Una buena opción es mirar en una comparadora de seguros.
Basta con rellenar un sencillo formulario (con los datos del conductor que queramos
que aparezcan en el seguro, los datos del coche y las coberturas que necesitamos
para nuestro seguro) y en tres minutos podemos conseguir el resultado que esperamos:
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convence, estudiar la prima o ¡contratar!