Sabido es por todos que las personas mayores sufren más accidentes que nadie. En parte es normal. Generalmente son personas que ya han visto reducidas sus capacidades psicomotrices y de reflejos por lo que las aseguradoras tienen especial cuidado a la hora de contratar un seguro para su automóvil. Sin ir más lejos, un estudio llevado a cabo por Allianz Seguros sobre seguridad vial, una de cada 5 personas fallecidas en accidentes de tráfico en la Unión Europea son mayores de 65 años, lo que se traduce en más de 8.000 muertes de personas de avanzada edad en las carreteras europeas. Y esto, créanme, que las aseguradoras lo saben perfectamente.
Es cierto que no corren, ni abusan de largas horas al volantes y son más precavidos que nadie pero se ven más involucrados en accidentes de carretera aunque no menos que los jóvenes de entre 18 y 20 años.
Además, diversos estudios de mercado aseguran que los mayores de 65 años son los que mejor se valoran a sí mismos, mientras que uno de cada cinco conductores de entre 18 y 25 años se autocalifica de imprudente. De hecho, el 90 por ciento de los mayores encuestados asegura utilizar siempre el cinturón de seguridad, frente a un 1 por ciento que afirma no usarlo nunca. Aquí también son evidentes las distinciones entre sexos, ya que el 92,3 por ciento de las mujeres se abrocha siempre el cinturón frente al 88,6 por ciento de los hombres.
A pesar de esto el porcentaje de asegurados en edad avanzada que contratan
seguro de coche ha aumentado considerablemente en los últimos años. Asimismo,
el número de permisos de conducir de gente mayor también ha aumentado por
lo que las aseguradores tendrán que ser más permisivas porque para ellas este
colectivo, que cada vez aumenta más en número, tiene un peso específico muy
importante.