Seguros > Seguros de coche > Seguros de coche a terceros

Seguros de coche a terceros

Qué es un seguro de coche a terceros

 

Entre las distintas modalidades de seguros de coche, la más básica, y por tanto la más barata, es el seguro a terceros. Con esta elección cumplimos con la obligatoriedad que dicta la ley de asegurar el coche con la cobertura de responsabilidad civil.

Esto significa que la compañía del seguro se hace cargo de los daños materiales y personales que podamos ocasionar a otro vehículo. Pero si el accidente ha sido por nuestra causa, la entidad aseguradora no se hace responsable de los daños producidos en nuestro propio coche. A partir de ahí, las entidades prevén fórmulas intermedias de asegurar el vehículo, ampliando coberturas más allá de las básicas a terceros, pero que lógicamente, encarecerán la prima final.

Por tanto, el seguro de coche a terceros cubre la responsabilidad civil obligatoria –aquella que está establecida por ley– y la responsabilidad civil voluntaria. Pero como la competencia en el mercado es muy elevada, es cada vez más común que se añadan coberturas adicionales que hacen más completo este seguro básico: asistencia en viaje, defensa jurídica, seguro de accidente del conductor...

La responsabilidad civil voluntaria implica un incremento de las garantías que cubren las indemnizaciones a pagar en caso de siniestro, lo cual resulta recomendable, pues en caso de tener sólo la responsabilidad civil obligatoria y afrontar un accidente de gran envergadura, las coberturas resultarán ampliamente insuficientes, lo que puede llevar a la ruina financiera del asegurado. Eso sí, sigue sin cubrir los daños ocasionados en el propio coche cuando el responsable del accidente es uno mismo.

Otro de los seguros que suele incluir la póliza a terceros es la asistencia en viaje. Supone que en caso de siniestro, avería o accidente se pone en marcha un servicio de emergencia que envía una grúa para remolcar el coche hasta un taller, un mecánico para valorar la avería, un taxi para recoger a los pasajeros o una ambulancia en caso de que hubiera accidentados.

Esta cobertura puede ser desde el kilómetro cero, tanto para el coche como para las personas, o establece alguna limitación. Por ejemplo, es común que sea desde el kilómetro 0,5 para no hacerse responsable de los problemas de arranque, o desde el kilómetro 25 para las personas para no incurrir en gastos de traslados de los pasajeros cuando están en su propia ciudad y ha medios de transporte público a su alcance. La compañía suele disponer de un teléfono de atención abierto las 24 horas del día.

El seguro de defensa jurídica cubre los gastos de un juicio, honorarios de abogados o la constitución de fianzas en caso de un siniestro.
En ocasiones, el seguro de coche a terceros incluye la cobertura de accidentes del conductor. Esto supone que en caso de fallecimiento, lesión física o de requerir asistencia sanitaria, la compañía indemniza al cliente o a sus beneficiarios. Este seguro es sólo aplicable para el conductor y en caso de que no haya un tercero responsable, pues entonces sería la compañía del contrario quien se haría cargo. Tampoco cubre a los ocupantes del coche del asegurado, que ya lo están por la responsabilidad civil obligatoria.

En el caso de que un seguro de coche con cobertura básica o a terceros no satisfaga nuestras exigencias siempre podemos optar por contratar otras modalidades, como son los seguros a terceros ampliado, donde hay una amplia variedad de tipos y precios en el mercado o contratar la cobertura más completa, la denominada seguros a todo riesgo, que presenta dos opciones, con franquicia o sin franquicia. Como todo, depende de nuestro perfil, uso que hagamos de nuestro vehículo, necesidades y presupuesto con el que contemos.

Comparador de Seguros

Calcula el precio de tu seguro utilizando nuestro comparador de seguros. ¡Gratis y en sólo 3 minutos!